jueves, 1 de marzo de 2018

Aforismos: Los trajes del engaño

Hace unos diez años conocí el género aforístico a través de un cuadro que vi con una frase que me sacudió por completo. En el poder de la síntesis vi algo que nunca antes había encontrado en la literatura: la capacidad de interpelarte hasta el hartazgo, de llevarte de paseo en el pensamiento de un lado al otro sin previo aviso.

Lo aforismos parecieran tener tantas capas que nos dificultan llegar a su verdadero significado. Como si se vistieran celosamente con diversos mantos, los cuales uno debe ir quitando uno a uno, con paciencia, pelándolos como si se tratara de una cebolla.

Quien pareciera describir con maestría lo que es vivir en carne propia desnudar las capas que nos van tapando el ser es Alejandro Lanús, que cuando dejó de trabajar para una multinacional escribió: "Me hallé luego de haber incinerado los trajes del engaño." Y, también, el memorable aforismo: "Seguiré erosionándome, hasta ser."

Eso resume lo que es, para mí, un buen aforismo, describe una situación, revela lo que le sucede al ser domado por la realidad, describe la acción, lo que sucede luego de tomar una decisión tan radical para la vida, como lo es saltar de la confortabilidad que te da un buen empleo y abandonarte a la incertidumbre, a la nada misma.

Decir a través de los gestos, hablar a través de las acciones, ser a través del atrevimiento y del abandono, son algunos de los mensajes que encontré en el poderoso libro "Umbrales", de este notable escritor argentino, quien pareciera no conformarse, no darlo todo por sentando. Al leer sus aforismos, siento que me sacude y remueve todo lo que parecía ya estar asentando.

Aforismos


No hay comentarios:

Publicar un comentario